Nuestra historia:

Hay historias que empiezan con un plan.

La nuestra empezó con un sueño.

Pili y Rubén. 

Siempre hemos sido de los que miran un poquito más allá, inconformistas: de los que imaginan, se ilusionan, de los que creen que las cosas hechas con el corazón encuentran su lugar tarde o temprano. Esta aventura nació: del deseo de crear algo que fuera nuestro, un espacio donde pudiéramos dar lo mejor que sabemos hacer y lo mejor que somos.

Queríamos cocinar, sí, pero también queríamos cuidar. Queríamos recibir a las personas como quien abre las puertas de su casa un domingo, con mesa puesta, olor rico y una sonrisa que dice “qué alegría verte”. Queríamos un proyecto que mezclara nuestras manos, nuestros talentos, nuestras ganas y nuestra manera de mirar la vida. Y lo encontramos.

El nombre llegó como llegan las cosas importantes: sin ruido, pero lleno de sentido.

SAGUE.

La unión de Santos y Guerra, los apellidos que heredamos y que ahora también se unen para escribir algo nuevo. Un juego irónico, sí, pero también una metáfora perfecta de lo que somos: fuerza y ternura, empuje y calma, carácter y abrazo.

SAGUE es ese punto donde nuestras historias se cruzan para dar forma a un restaurante que no solo alimenta, sino que acompaña. Un lugar donde cada plato lleva un pedacito de nosotros y cada gesto intenta decir “aquí puedes quedarte tranquilo”. Porque este no es solo un negocio; es nuestro sueño compartido. Nuestro proyecto de vida.

Y así, entre sabores, cariño y muchas ilusiones, seguimos escribiendo esta historia…

una historia que, sin darte cuenta, también es un poquito tuya.

Necesitamos su consentimiento para cargar las traducciones

Utilizamos un servicio de terceros para traducir el contenido del sitio web que puede recopilar datos sobre su actividad. Por favor revise los detalles en la política de privacidad y acepte el servicio para ver las traducciones.